“Mi casa se acabó nomás
pues mija, qué quiere
que le diga, solamente
tenemos el cuadrado y lo demás está
todo destruido conel lodo que tirólacasaabajo”
cuentaGladysVillegas,
quienlleva42añosviviendoen
la población Santa Clara, arrasada
por el tsunami en Talcahuano.
Este es un barrio más antiguo y
levantado por sus propios vecinos,
la heterogeneidad de la construcción,
su antigüedad y el uso básicamente
de materiales ligeros determinó
que muchas casas simplemente
no resistieran el golpe del
agua tras el sismo y se derrumbaran
o deban ser demolidas dada su
peligrosidad.
“Enmi casa vivíamos en un sitio
tres familias, unas 14 personas. Todos
nos salvamos peromis animalitos
(perritos), se ahogaron”, comenta,
recordandoquelanochedel
tsunami no todos huyeron a tiempo
“mi nieto se subió al techo y mi
marido quedó acá y a última hora
se salió en el auto, los demás habíamos
ya escapado a pie. Tomamos
vehículo y nos fuimos a laHuachicoop,
ahí nos estamos quedando”.
Para su futuro Gladys no tiene
ninguna certeza. “Se habla que
van a reubicar esta población, yo
me quiero ir, pero mi marido dice
que no. Las autoridades han dicho
que tres calles de acá ya no sirven
y quieren dividir las casas entre
los que se quedan y los que se van,
no sé cuálme tocará amí, eso habrá
que verlo en el caminar”, sostiene.
La historia de Irene Ortiz, quien
tenía su sitio dividido enpequeños
departamentos que arrendaba, viene
de más atrás aún que la de Gladys.
“Esta casa está desde que mi esposo
nació, 75 años”, comenta.
“Los arrendatarios lo perdieron
todo, nosotros también. Mi esposo
está postrado en cama y a Dios gracias
que no estábamos nosotros
aquí porque no lo habríamos podido
sacar a tiempo. Pero estaba lahija,
a ella se la llevaba elmarya Dios
gracias se salvó por un zodiac que
apareció y ahí se subió, tiene tres
hijos que estaban conmigo”.
Respecto al estado en que quedó
sucasa señalaque¡está inhabitable,
está para demoler nomás. Yo vine
ayer con mi esposo y casi le dio un
infarto. El está muy enfermo y no
queremos dejar este lugar, es el terruño.
Lo que queremos es que nos
construyan aquí de nuevo, no estamos
dispuestos a irnos quien sabe
a qué lugar”, asegura.
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Reporteando en Dichato 2010
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Mina de Schwager, 1994
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Dichato tras el tsunami
lunes, 12 de abril de 2010
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