Como “Clínica Salvoconducto” bautizó un grupo de médicos y enfermeras ligados al conocido pediatra Rodrigo Zenteno la iniciativa que tienen en marcha desde un par de días después del terremoto para entregar atención de salud gratuita a la población más afectada.
Todo empezó por la dificultad y el temor de cruzar de San Pedro a Concepción, debido a la rotura de los puentes. “Nosotros vivimos en Pedro de Valdivia Sur (camino a Santa Juana) y vimos que a este lado del río era más difícil conseguir atención médica, especialmente de emergencia. Así es que empezamos a atender acá y llegó mucha gente, incluso de Concepción”, contó Zenteno.
El grupo está compuesto por Rodrigo Zenteno, la enfermera Mónica Araos, los médicos Macarena Zenteno, Daniel Zenteno, Patricio López (quien reemplazó a Daniel que debió irse a Santiago) el cirujano Francisco Valdés y la abogada Lorena Zenteno.
Respecto al tipo de atenciones el pediatra destacó que “lo que pasa es que cuando viene el terremoto la gente arranca a pata pelada y como hay vidrios en todos lados se hieren los pies. Para los diabéticos eso es muy complicado porque no sienten y puede traerles muchos problemas, así es que ese tipo de curaciones tuvimos hartas, además de fracturas de clavícula, costales, etcétera y niños con problemas entéricos”.
Luego la iniciativa se hizo más amplia y ambiciosa y los médicos más jóvenes tomaron rumbo a Coliumo, Pudá, Burka, Perales y Vegas del Itata para llevar atención a esos sectores, algunos de los cuales fueron tan devastados por el tsunami como Dichato.
En esas localidades costeras se enfocaron en la atención de las personas que estaban refugiadas en campamentos, recorriéndolos uno por uno. También llevaron ayuda recolectada en la zona gracias a contactos con particulares e instituciones. Así pudieron darse cuenta que por ejemplo “ropa es lo que ya no se necesita. La gente tiene ya tanta ropa que le ha llegado que no saben qué hacer con ella”, contó Lorena Zenteno. Esta cercanía a los mismos afectados les sirvió para determinar otras necesidades como leche, fórmula para recién nacidos, pañales, medicamentos, carpas, etcétera y entregar la ayuda directamente a quienes la requieren.
Respecto a las atenciones de salud el equipo cuenta con médicos de diversas especialidades e incluso un cirujano que debió realizar algunas cirugías ambulatorias. Los medicamentos fueron entregados por los mismos médicos gracias al aporte de los laboratorios farmacéuticos, la DAS (Dirección de Administración de Salud) penquista y la organización Médicos sin Fronteras.
Hasta el jueves esta iniciativa había atendido a unas 150 personas. Para este fin de semana la Clínica Salvoconducto planeaba llegar a algunos lugares costeros de la provincia de Arauco.
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viernes, 9 de abril de 2010
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